Notebook.ai

Mv: Acicchia

@La_gar group forum 263 comments schedule
@albaromero

"Puede usted reservar mesa para 1 en su cafetería?", y le dí a enviar.

Note como mi móvil vibraba mientras servía otro capuchino, al volver a la barra, mire los mensajes, era Maxi, me preguntaba por una mesa libre, viendo la hora que era, y dándome cuenta que mi turno estaba a 1 hora de acabar, conteste.
"Que sea una mesa para dos, estoy a punto de acabar, te esperare aqui ;) "
Minutos después, Maxi volvió a contestar. "Entonces me invitas a un café? Y ya que estas a la fiesta esa" con una sonrisa en los labios escribí "Si si, ya veremos" y volví a dejar el móvil en mi bolsillo, y intente acabar mis tareas lo entes posible.

Recibo su mensaje y voy camino a su cafeteria. Al llegar amarro mi bicicleta con el candado que llevaba en mi mochila, entro en la cafeteria y la campanita de la puerta suena. Nada más entrar, las miradas de varios clientes se plantan en mi y Zack ni caso, estaba muy pendiente de su trabajo. Me siento en una de las mesas con sillones y miro la hora; la una. Cuando levanto la vista, veo a Zack sudar la gota gorda, pidiendo ayuda a gritos.
-Te hecho una mano? -Le digo recogiendo con el las mesas que faltaban. El se limitó a sonreirme.

@LuciaLovegood

Paso por una plaza adornada con muchas flores y plantas, le echo una foto y me fijo en que había una biblioteca por allí. Decido entrar y relajarme un rato. Leer me inspirará, y además me he estado metiendo mucha presión con el libro. He venido aquí para relajarme, será mejor centrarme a disfrutar. Después de estar un rato mirando por las estanterías me decido por La Divina Comedia, de Dante. Uno de mis libros favoritos. Me siento en una mesa a leerlo, junto a varios estudiantes. De repente, me llega un mensaje. Es mi tía, preguntando qué tal me va todo en Italia. Contento con un frío "bien" y vuelvo a mí libro, aunque molesta.

Nylon.star.boy

Recibo su mensaje y voy camino a su cafetería. Al llegar amarro mi bicicleta con el candado que llevaba en mi mochila, entro en la cafetería y la campanita de la puerta suena. Nada más entrar, las miradas de varios clientes se plantan en mi y Zack ni caso, estaba muy pendiente de su trabajo. Me siento en una de las mesas con sillones y miro la hora; la una. Cuando levanto la vista, veo a Zack sudar la gota gorda, pidiendo ayuda a gritos.
-Te echo una mano? -Le digo recogiendo con el las mesas que faltaban. El se limitó a sonreirme.

Veo como Maxi pide un croissant a Elissa, el trabajo en la cafetería me estaba matando, encima hoy habían venido unos clientes muy molestos que no paraban de quejarse, enserio que tengo ganas de tomarme un descanso. Minutos después, cuelgo la bata en la alacena, y me dirijo a la mesa donde Maxi se sienta.
-Me estoy muriendo, y mira que cuando decidí trabajar aquí pensaba que no sería tan difícil, esto me esta matando.

@Zoila

Llevaba un rato padeando por las calles y no me había relajado para nada. Seguía completamente igual. Suspiré. Levanté la cabeza, pues hasta entonces estaba mirando mis pies al andar. Me encontraba en uno de mis lugares favoritos, una plaza llena de flores. Fijé la vista en una biblioteca, pocas veces había entrado ahí, pero quizás en ella pudiera relajarme, al menos un poco. Entré, había gente. Cogí el primer libro que ví, al azar, ni siquiera leí su título, me senté en la mesa más cercana y comencé a leer. Tardé poco en desconcentrarme, eché la mirada a las personas que había en la biblioteca. Me fijé concretamente en la chica que estaba enfrete mía, tenía el cabello negro y largo.
-¿Qué lees?-le pregunté curiosa.

@LuciaLovegood

Una chica con ojos azules grisáceos me pregunta que estoy leyendo. Al principio me confunde un poco, estaba muy inmersa en el libro. Después entiendo lo que está pasando y le sonrío.
-La Divina Comedia, de Dante. ¿Y tú?e fijo en el libro que lleva en las manos, no parecía algo muy común para leer.

@albaromero

Recibo su mensaje y voy camino a su cafetería. Al llegar amarro mi bicicleta con el candado que llevaba en mi mochila, entro en la cafetería y la campanita de la puerta suena. Nada más entrar, las miradas de varios clientes se plantan en mi y Zack ni caso, estaba muy pendiente de su trabajo. Me siento en una de las mesas con sillones y miro la hora; la una. Cuando levanto la vista, veo a Zack sudar la gota gorda, pidiendo ayuda a gritos.
-Te echo una mano? -Le digo recogiendo con el las mesas que faltaban. El se limitó a sonreirme.

Veo como Maxi pide un croissant a Elissa, el trabajo en la cafetería me estaba matando, encima hoy habían venido unos clientes muy molestos que no paraban de quejarse, enserio que tengo ganas de tomarme un descanso. Minutos después, cuelgo la bata en la alacena, y me dirijo a la mesa donde Maxi se sienta.
-Me estoy muriendo, y mira que cuando decidí trabajar aquí pensaba que no sería tan difícil, esto me esta matando.

-Bueno, todo esfuerzo tiene recompensa. -Le dije, y con un gesto de cabeza le señalé a Cassie. -La has invitado a ir a la fiesta?

@Zoila

Una chica con ojos azules grisáceos me pregunta que estoy leyendo. Al principio me confunde un poco, estaba muy inmersa en el libro. Después entiendo lo que está pasando y le sonrío.
-La Divina Comedia, de Dante. ¿Y tú?e fijo en el libro que lleva en las manos, no parecía algo muy común para leer.

Le doy la vuelta a mi libro, para ver su título, ni siquiera había empezado a leerlo.
-Es un diccionario.-respondó sorprendida y aguantandome un poco la risa al ver el título.-Lo elegí al azar, sin mirar.-le aclaro por si acaso.

@LuciaLovegood

Me río en voz baja, al fin y al cabo esto es una biblioteca.
-Es una buena idea escoger un libro al azar, pero la próxima vez mejor asegúrate de que no es ningún diccionario- digo sonriendo- Yo puedo recomendarte algunos libros si quieres.

@Zoila

Veo que ella se ríe, no puedo evitarlo más y también lo hago, aunque en voz baja.
Me dice que la próxima vez me asegure de que no sea un diccionario.
-Es un buen consejo.-respondo también sonriendo.-Si quieres, estaría bien que me recomendaras algo, hacía muchísimo que no entraba aquí.

Nylon.star.boy

Veo como Maxi pide un croissant a Elissa, el trabajo en la cafetería me estaba matando, encima hoy habían venido unos clientes muy molestos que no paraban de quejarse, enserio que tengo ganas de tomarme un descanso. Minutos después, cuelgo la bata en la alacena, y me dirijo a la mesa donde Maxi se sienta.
-Me estoy muriendo, y mira que cuando decidí trabajar aquí pensaba que no sería tan difícil, esto me esta matando.

-Bueno, todo esfuerzo tiene recompensa. -Le dije, y con un gesto de cabeza le señalé a Cassie. -La has invitado a ir a la fiesta?

-Elissa?- Pregunte.- Invitarla yo? Esa chica que ha grita ha invitado a todo el mundo, incluido espero, nosotros, los camareros, Elissa solo se ha autoinvitado.- Gire mi cabeza para miras a Elissa, limpiaba algunas tazas mientras tarareaba alguna canción.
-Tu quieres is, verdad?- Le dije alzando una ceja con curiosidad a Maxi.-

@LuciaLovegood

¡Bien! Hacía tiempo que no hacía estas cosas, ya lo echaba de menos.
-Vale, ¿cómo te llamas? Ah, y dime algo que te guste o que te gustaría hacer.

En mi cabeza ya estaban pasando multitud de títulos que le podrían gustar, ¡es tan divertido!

@Zoila

¡Bien! Hacía tiempo que no hacía estas cosas, ya lo echaba de menos.
-Vale, ¿cómo te llamas? Ah, y dime algo que te guste o que te gustaría hacer.

En mi cabeza ya estaban pasando multitud de títulos que le podrían gustar, ¡es tan divertido!

-Soy, Cris, ¿Tú?- respondo-Me gustaría viajar y de género de libro no sé, creo que me gusta todos los tipos, menos diccionarios. ¿Con eso te sirve?- pregunté intrigada por saber que libros me recomendaría.

@LuciaLovegood

-Vale, ¿qué te parece…?- digo pensativa- Hay una escritora llamada igual que tú… ¡Ya sé!
Me levanto y después de rebuscar por las estanterías unos minutos, vuelvo con un libro.
-Mira, este se llama "El Castillo Ambulante", es bastante reciente y trata sobre una chica que es convertida en anciana por una bruja, y viaja con un mago para encontrar a la bruja y volver a ser joven. Estoy segura de que te encantará sentirte en un mundo mágico, además, no es demasiado largo. Pero si quieres algo más clásico deberías leerte El Alquimista, o En el Camino.- sonrío satisfecha con mi recomendación, cuando me acuerdo de que no le he dicho mi nombre- Ah, sí. Soy April. Encantada.

@Zoila

Observo el libro que me muestra e intento prestar atención mientras me explica de que trata.
-Creo que probaré este, parece interesante.- digo señalando “El Castillo ambulante”..-Igualmente.- digo al escuchar su nombre, April me parece bastante bonito.

@albaromero

Veo como Maxi pide un croissant a Elissa, el trabajo en la cafetería me estaba matando, encima hoy habían venido unos clientes muy molestos que no paraban de quejarse, enserio que tengo ganas de tomarme un descanso. Minutos después, cuelgo la bata en la alacena, y me dirijo a la mesa donde Maxi se sienta.
-Me estoy muriendo, y mira que cuando decidí trabajar aquí pensaba que no sería tan difícil, esto me esta matando.

-Bueno, todo esfuerzo tiene recompensa. -Le dije, y con un gesto de cabeza le señalé a Cassie. -La has invitado a ir a la fiesta?

-Elissa?- Pregunte.- Invitarla yo? Esa chica que ha grita ha invitado a todo el mundo, incluido espero, nosotros, los camareros, Elissa solo se ha autoinvitado.- Gire mi cabeza para miras a Elissa, limpiaba algunas tazas mientras tarareaba alguna canción.
-Tu quieres is, verdad?- Le dije alzando una ceja con curiosidad a Maxi.-

-Ya sabes que donde tu vayas, allí voy -le dije guiñandole el ojo. -La semana pasada mi primo Leonardo organizó una fiesta donde literalmente acabaron todos desnudos y fumados. Que podria salir mal? -Bromeé.
Miré la hora, tenia que irme a comer o llegaria tarde a la clase de HipHop.

Nylon.star.boy

-Elissa?- Pregunte.- Invitarla yo? Esa chica que ha grita ha invitado a todo el mundo, incluido espero, nosotros, los camareros, Elissa solo se ha autoinvitado.- Gire mi cabeza para miras a Elissa, limpiaba algunas tazas mientras tarareaba alguna canción.
-Tu quieres is, verdad?- Le dije alzando una ceja con curiosidad a Maxi.-

-Ya sabes que donde tu vayas, allí voy -le dije guiñandole el ojo. -La semana pasada mi primo Leonardo organizó una fiesta donde literalmente acabaron todos desnudos y fumados. Que podria salir mal? -Bromeé.
Miré la hora, tenia que irme a comer o llegaria tarde a la clase de HipHop.

  • Yo seguramente no ire Maxi…- Dije mirando hacia otro lado.- No quiero que vuelva a pasar como con Tom, sabes? Te dare la dirección ya iras tu con Elissa.- Me fije que miraba la hora.
    -Ho si, classe de hip hop no? Ya hablaremos luego.-
@LuciaLovegood

Ahora que no estay inmersa en mi libro, me doy cuenta de que tengo un hambre atroz. Aquí aún no debe ser hora de comer, pero aún no me he acostumbrado a este horario y mi estómago pide comida. Me despido de Cris, dejo el libro en la estantería y salgo de la biblioteca. Me dirijo a un sitio donde venden bocadillos y compro uno grande para llevar. Mientras camino y le voy dando mordisquitos a mi comida, un pensamiento cruza mi cabeza. Ahora que estoy en Acicchia, debería ir ya a ver a la abuela… Tenía claro que iría, pero no sabía cuándo. Vuelvo a la zona de la biblioteca, creo haber visto una floristería por allí. Después de hacer fila un rato, compro un ramo de Crisantemo, combinado con otras flores. Entonces recuerdo que mi tía dijo que siempre le han gustado los bollos de melón. Quizás tengan de esos en la cafetería de antes. Por el camino, me termino el bocadillo. Llego a la cafetería y me acerco a un chico pelirrojo que estaba detrás de la barra.

  • Disculpe, ¿tienen bollos de melón?
@Kitosanas10

Tras pagar todos los rollos de tela, meter las bolsas de las cosas que había comprado anteriormente e ir bastante despacio con la moto para no dejarme nada por el camino llegué a mi casa. Hacía mucho que no venía aquí así que tuve que mandar a una de mis asistentes para que en donde estaba una especie de sala para merendar me montaran un pequeño estudio de diseño. Me colocaron las estanterias, vacías hasta que coloqué los rollos de tela y también trajeron algunos cuadros con fotos de modelos desfilando con una de mis colecciones. Las paredes era de un color crema y el suelo como el resto de la casa era de madera. Había tres piezas clave de esa habitación para que yo la hubiera elegido como lugar para diseñar y coser: la más importante la luz, había una puerta enorme de cristal que comunicaba la casa con el patio trasero y que recibía luz la mayor parte del día. La segunda era que esa sala era la única suficientemente grande como para poder colocar todas mis herramientas de corte, más los alfileres, más mi querida máquina de coser; y por último no tenía recuerdos de esta habitación porque usualmente no entraba en ella lo que hacía mi estancia aquí mucho más agradable.

Podría mencionar miles de cosas por las que mi tía desde donde quiera que esté ahora estaría gritándome y regañándome, entre ellas, que beba, que fume aunque solo sea en fiestas, que lleve cosas tan pegadas aunque esto último me parece ridículo; pero al final creo que todo se resume a que no creo que le gustara quien soy ahora. Supuse que tal vez los desfiles, el dinero que gano, la ropa, las sesiones de fotos, las revistas le harían sentirse mejor, lo suficiente como para llamarme alguna vez, lo suficiente como para un mensaje, un: "Están hablando de tu colección en la tele". Alerta spoiler, ninguna de esas cosas llegó. Tal vez sea por eso que tampoco me haya tomado demasiado tiempo en pensar en ella estos años, al menos no hasta que he pisado este lugar. Aprendí demasiado pronto a no luchar por las personas que no lo merecían y ella no lo merecía. Suspiré y me quité los zapatos para ir andando descalza por la casa. Llegué hasta la cocina, que tenía una pared de revestimiento de ladrillos que probablemente mi asistente hubiera colocado para recordarme a Nueva York, de hecho había colocado fotos de uno de los desfiles que hice allí por el comedor, en realidad había bastantes fotos de desfiles en las paredes. Habían cambiado también el frigorífico y la vitrocerámica porque los que yo recuerdo al menos eran bastante antiguos, sin embargo solo me importaba encontrar en el frigorífico lo que tanto les había dicho que no podía faltar. Había una jarra con un líquido anaranjado, mi bebida alcóholica favorita. Aperol spritz. Casi todos los italiano de alta cuna alguna vez habían probado aquella bebida, admito que está algo amarga pero es celestial. No emborracha demasiado pero se sube a la cabeza rápidamente. Cogí una de las copas de la estantería y la llené, después corté una naranja para colocar un trozo de ella en el vaso.
-Brindo por tí, tía. Por dejarme en herencia esta casa -sonreí con suficiencia y tomé un trago. Salí al jardín y con el paisaje de la playa de fondo me saqué una foto de mi mano y la copa para colgarla en redes sociales. En la descripción puse la verdad: "Acicchia, he vuelto."

@albaromero

-Elissa?- Pregunte.- Invitarla yo? Esa chica que ha grita ha invitado a todo el mundo, incluido espero, nosotros, los camareros, Elissa solo se ha autoinvitado.- Gire mi cabeza para miras a Elissa, limpiaba algunas tazas mientras tarareaba alguna canción.
-Tu quieres is, verdad?- Le dije alzando una ceja con curiosidad a Maxi.-

-Ya sabes que donde tu vayas, allí voy -le dije guiñandole el ojo. -La semana pasada mi primo Leonardo organizó una fiesta donde literalmente acabaron todos desnudos y fumados. Que podria salir mal? -Bromeé.
Miré la hora, tenia que irme a comer o llegaria tarde a la clase de HipHop.

  • Yo seguramente no ire Maxi…- Dije mirando hacia otro lado.- No quiero que vuelva a pasar como con Tom, sabes? Te dare la dirección ya iras tu con Elissa.- Me fije que miraba la hora.
    -Ho si, classe de hip hop no? Ya hablaremos luego.-
  • Qué? Entonces yo no voy. No me apetece quedarme toda la noche sentada en una silla, no conociendo a nadie… -Dije recogiendo mi bolso. -Cuando dejes de ser tan cobarde, me avisas. -y me fuí.

Cogí mi bicleta y salí de la cafeteria. Quizás había sido demasiado dura, o quizás no. Lleva meses con el pesado de Tom detrás, necesitadarse cuenta de hay que hacer algo y dejarle las cosas claras. Recibí un mensaje de Zack, era la dirección de la fiesta, y un corazón.
Guardé el móvil y fuí a comer la pizzeria de Biagio.

Nylon.star.boy

Ahora que no estay inmersa en mi libro, me doy cuenta de que tengo un hambre atroz. Aquí aún no debe ser hora de comer, pero aún no me he acostumbrado a este horario y mi estómago pide comida. Me despido de Cris, dejo el libro en la estantería y salgo de la biblioteca. Me dirijo a un sitio donde venden bocadillos y compro uno grande para llevar. Mientras camino y le voy dando mordisquitos a mi comida, un pensamiento cruza mi cabeza. Ahora que estoy en Acicchia, debería ir ya a ver a la abuela… Tenía claro que iría, pero no sabía cuándo. Vuelvo a la zona de la biblioteca, creo haber visto una floristería por allí. Después de hacer fila un rato, compro un ramo de Crisantemo, combinado con otras flores. Entonces recuerdo que mi tía dijo que siempre le han gustado los bollos de melón. Quizás tengan de esos en la cafetería de antes. Por el camino, me termino el bocadillo. Llego a la cafetería y me acerco a un chico pelirrojo que estaba detrás de la barra.

  • Disculpe, ¿tienen bollos de melón?

Una voz vuelve a despertarme de mis pensamientos, levanto la vista para ver a una chica.
-Huh? Ho si, bollos, claro, ahora te los traigo, cuantos quieres?- Pregunto antes de volver a la cocina.

Nylon.star.boy
  • Qué? Entonces yo no voy. No me apetece quedarme toda la noche sentada en una silla, no conociendo a nadie… -Dije recogiendo mi bolso. -Cuando dejes de ser tan cobarde, me avisas. -y me fuí.

Cogí mi bicicleta y salí de la cafetería. Quizás había sido demasiado dura, o quizás no. Lleva meses con el pesado de Tom detrás, necesita darse cuenta de hay que hacer algo y dejarle las cosas claras. Recibí un mensaje de Zack, era la dirección de la fiesta, y un corazón.
Guardé el móvil y fuí a comer la pizzeria de Biagio.

Le mande un mensaje a Maxi con la dirección, aunque no me contestó.
Me quedé sentado un rato pensando en lo que me había dicho, yo? Un cobarde? No soy un cobarde, Tom es el que no me deja en paz… Puede que tenga que quitarme esa idea de la cabeza e ir a la fiesta.

Puse mis manos en la cabeza y me levante de la mesa, como no tenia nada que hacer, decidí hacer turnos extra, haber si el jefe podría darme un poco más de dinero este mes, mientras sigo en mi mundo una chica de pelo negro y largo me pregunta sobre si tenemos bollos de melón, me sorprende un poco al principio ya que me tomó de imprevisto, pero le sirvo igual.

@LuciaLovegood

-Con tres es suficiente -estoy deseando saber cómo saben los dulces favoritos de la abuela. Estoy segura que están riquísimos. Cierro los ojos e inspiro, disfrutando de su olor. Pago, pero antes de irme me doy cuenta de que no conozco la ciudad, y decido preguntar- Disculpa, ¿podría decirme dónde está el cementerio?
Sonrío levemente, tratando de dar a entender que no tiene que compadecerse de mi. Siempre es un poco incómodo cuando le digo a mis amigos que la abuela está muerta, a pesar de que les digo que estoy bien. Solo espero que no me tome por una psicópata o algo así, que le gusta ir al cementerio a pasar el rato…

@Kitosanas10

Me tomé el aperol spritz en la terraza, sentada en un sillón exterior que yo misma había elegido semanas atrás. Se me hacía extraño que por tres meses no me fuera a despertar por el sonido estridente de la llamada de mi secretaria, por el recordatorio de una reunión o porque tuviera que sacar a mi hermano de algún lío. Todo era nuevo, brillante pero no sabía si yo estaba preparada para algo así. Antes de que mis pensamientos insanos atacaran mi confianza, por muy falsa que fuera esta, decidí volver a la casa y observé las telas. Me habían dejado algunos patrones básicos y adaptables para hacer varias prendas y a pesar de que era temprano no pude evitar echar un vistazo a mi armario para saber que me pondría aquella noche. Todo dependía de la impresión que quisiera causar:
Por un lado si lo que quería era que no apartaran su vista de mí, que la gente me mirara a cada paso pero que a la ninguno se atreviera a acercarse tenía un vestido azul oscuro largo y relativamente ajustado que combinado con un moño alto, unos tacones dorados y un maquillaje que realzara mis rasgos sería ideal; sin embargo esa no era la impresión que quería que todo el mundo viera de mí.

No quería ser intocable, quería parecer tan interesante que la gente se acercara pero que por mucho que preguntaran mi aura misteriosa, sofistacada, irónica y seductora no me abandonara en ningún momento. El vestido rojo era ideal, ajustado, también largo, un escote sugerente pero no demasiado provocativo y una abertura hasta la mitad del muslo que realzaba mi morena piel. Llevaría unas sandalias doradas con un tacón en el que habían incrustado piedras, las cintas del zapato que lo mantenían pegado a mi tobillo y dedos tenían una forma muy sencilla a primera vista, pero nos llevó días conseguir trenzar aquellas cuerdas para que dieran el aspecto de unas sandalias que pudiera llevar cualquier Diosa del Olimpo.

Me miré en el espejo, me repasaría las ondas naturales de mi cabello y ya tenía claro en mi cabeza el maquillaje perfecto. Creo que si había prosperado tanto en tan poco tiempo era porque tenía una habilidad increíble para conseguir que un atuendo sencillo se volviera la envidia de cualquier persona con simples detalles: accesorios, peinados, maquillaje…A veces incluso había descosido prendas segundos antes de que una modelo saliera a un desfile o les había pedido a las modelos que actuaran con una expresión concreta según que prenda. Hasta ahí llegaba mi nivel de perfeccionismo con los demás, conmigo misma era aún más alto.

Observé la habitación que había decidido hacer mía. Una cama doble con grandes almohadas color crema y cojines color teja y mostaza que le daban color a la habitación, ya que el tocador era completamente blanco y la cómoda también. Había tenido tantas ganas de borrar una de las habitaciones de esa casa que había ordenado tirar la pared que la separaba de esta para hacerme un vestidor. No tenía queja del trabajo de mi ayudante, había ordenado todas mis prendas por ocasión y dentro de cada ocasión por colores. Había una mesa redonda en el medio en la que me habían traído algunas cosas de joyería y un gran armario para zapatos. Porque la moda era mi pasión, pero los zapatos eran mi razón de vivir. Es exagerado, pero mi obsesión por los zapatos me había llevado a no conformarme con cualquier par o cualquier marca, de eso era consciente todo el mundo que me conocía, incluído esa cosa que comparte mi sangre y que nació dos minutos después que yo. Negué con la cabeza y me miré al espejo para poner una sonrisa confiada como siempre. Después me dirigí a mi cuarto de nuevo y me senté a revisar mi telefóno. Entré en Instagram y lo revisaba sin mucho interés hasta que vi la foto de aquel chico que había visto en la cafetería, al que le había regalado el reloj. No me extrañaba que si habíamos estado en el mismo sitio aunque fuera solo una vez el algoritmo de Instagram ya había decidido que nos conociamos. Pensé en su reacción al ver el reloj: ¿Le mandaba un mensaje? Podía decirle "Hey, yo soy la loca que va regalando relojes rolex a los desconocidos que me cruzo" pero eso sonaba tan patético que me reí internamente. Tras pensar unos segundos escribí:
-Hey no nos conocemos, pero sigo pensando que ese reloj combina con tus ojos -leí en voz alta mientras lo escribía. Lo más gracioso de todo es que no le mandé el mensaje desde mi cuenta principal sino desde una secundaria en la que no tenía fotos, sería interesante si había adivinado quien era y quien le había mandado ese mensaje y ese bonito reloj.

group
@La_gar group

Al cabo de una media hora, tras Venus haber terminado su extraño desayuno a la una de la tarde, ambos nos dirigimos hacia las calles comerciales de la ciudad, donde se encontraban la mayoría de las tiendas de ropa buenas, restaurantes y otros lugares de ocio, como el cine o el teatro. Tras hacer unos encargos rápidos para la fiesta, nos fuimos a comer, y tan pronto como terminamos nos metimos directamente en las tiendas de ropa para encontrar algo para la noche. Yo terminé pronto, al fin y al cabo hacía un par de días que había comprado un traje de diseño que no había estrenado, pero Venus, por su parte, no tenía nada nuevo. Ella insistió en llevar algo que ya se hubiese puesto, pero me negué rotundamente. Ella era una de mis pocas amigas, y pensaba consentirla y comprarle lo que quisiese, así que decidí pagarle cualquier cosa que le gustase. Le costó aceptar, como siempre, pero acabó cediendo y la acompañé a varias tiendas de marca a las que solía ir.
Y, como siempre, tras horas y horas viendo ropa, entró al probador y yo me quedé fuera esperando lo que siempre se convertía en un pase de modelos de dos personas. Era, sin duda, lo más divertido de toda la tarde.
De repente, mientras esperaba a Venus, mi móvil vibró. Instintivamente miré la hora. Eran cerca de las cuatro de la tarde, así que descarté al instante la idea de que me llamasen porque alguno de los encargos con comida o bebidas para la fiesta hubiese llegado ya a casa y yo no estuviese allí para recogerlo. Abrí la aplicación de Instagram y me encontré con un extraño mensaje:
—Hey no nos conocemos, pero sigo pensando que ese reloj combina con tus ojos.
Lo releí varias veces, y mis ojos se movieron rápidamente a mi bolsillo, donde había guardado el reloj que aquella misma mañana me había dado la chica de pelo oscuro. Supuse que era ella, pero cuando entré a la cuenta me encontré con un perfil completamente vacío.
Sentí un escalofrío. En toda aquella situación había algo siniestro, misterioso y atractivo a partes iguales. Sin embargo la curiosidad podía conmigo.
—Gracias por el reloj —escribí. —¿Quién eres?
Dudé por un par de segundos en si debía mandar el mensaje o no. Finalmente, mis dedos volaron sobre la pantalla y antes de darme cuenta el mensaje ya le había llegado.
En ese momento me levanté y me acerqué al probador donde estaba Venus. Desde fuera la llamé para contarle lo que había pasado.

@Kitosanas10

Mientras estaba haciendo algunos bocetos tranquilamente me llegó su contestación.
—Me llamo Bianca —leí una vez escrito—, me verás esta noche. Estoy segura de que lo harás.

Nylon.star.boy

-Con tres es suficiente -estoy deseando saber cómo saben los dulces favoritos de la abuela. Estoy segura que están riquísimos. Cierro los ojos e inspiro, disfrutando de su olor. Pago, pero antes de irme me doy cuenta de que no conozco la ciudad, y decido preguntar- Disculpa, ¿podría decirme dónde está el cementerio?
Sonrío levemente, tratando de dar a entender que no tiene que compadecerse de mi. Siempre es un poco incómodo cuando le digo a mis amigos que la abuela está muerta, a pesar de que les digo que estoy bien. Solo espero que no me tome por una psicópata o algo así, que le gusta ir al cementerio a pasar el rato…

-Ho! Vas al cementerio? No está muy lejos de aqui, pero esta en las afueras de acicchia, así que la carretera es de tierra y no asfalto… si sigues recto por la derecha justo saliendo de la cafeteria lo encontraras.- La chica se me quedó un rato mirando, me dio las gracias y se despidió alegremente, pero…
-Espera!- Grite, la chica paró en seco y me miró desconcertada.- Yo también tengo que ir, quieres que te lleve?- Por que diria eso?! Grite por dentro.

@LuciaLovegood

Memorizé las indicaciones que me dio el chico, le agradecí y me dispuse a marcharme, pero me sugirió llevarme.
-Eh?-digo confundida, ¿llevarme al cementerio? ¿Por qué alguien iba a hacer eso? Pero de todas formas pongo mi mejor sonrisa, no quiero parecer grosera, él es muy amable- No hace falta, sería amable por tu cuenta, ya que acabo de llegar a la ciudad, pero aún así puedo yo sola. Si quieres podemos vernos otro día…
¿Cómo decirle suavemente que no me apetece ir con un completo desconocido a un cementerio? Yo solo quería saber la dirección…

@albaromero

Bueno bueno
No se que os parece pero creo que nos irá mejor adelantando el tiempo hasta la noche, así pos podemos seguir jj
Si os falta hacer algo o decir algo, porfa decidlo, es para darle vidilla

emma

Mientras estoy mirándome en el espejo escucho golpecitos provenientes de fuera, seguro que Eros se ha cansado de esperar. Abro de un tirón la cortina del probador y hago poses para Eros, aunque me da igual lo que me diga porque este vestido no me gusta nada, por muy bien que me siente. Creo que acabaré yendo en vaqueros. En cuestión de segundos me doy cuenta de que no está muy pendiente de mi ropa, pues está mirando el móvil esperando. Supongo que tiene algo que contarme. Me apoyo en la pared y le arrebato el móvil de las manos para ver qué es eso que pasa, igual que hice anteriormente con el reloj de la cafetería, mientras que con la otra mano intento bajarme un poco el vestido: es demasiado corto y estrecho, y hoy no llevo mis bragas más bonitas.
Eros no se opone cuando le cojo el móvil, supongo que para que lo vea yo directamente. Lo primero que veo es una conversación de instagram con un usuario extraño. Muchas veces gente extraña le habla a Eros, ya sea por dinero o para decirle lo guapo que es. En cambio, al leer los mensajes me doy cuenta de que no es tan común como parecía. Por una vez en mi vida siento que una bombilla se enciende encima de mi cabeza y ato cabos: debe ser la persona anónima del reloj.
—¡PERO BUENO! Esta noche se folla —Río analizando de nuevo los mensajes, pero está vez es él quien me quita a mi el teléfono de las manos.

group
@La_gar group

Bueno bueno
No se que os parece pero creo que nos irá mejor adelantando el tiempo hasta la noche, así pos podemos seguir jj
Si os falta hacer algo o decir algo, porfa decidlo, es para darle vidilla

A ver, por mi bien xq ahora mismo ni puta idea de que hacer
Por la noche podemos ir todxs a la fiesta para poder conocerlos (q esa es la idea principal ajhajj)
como queráis